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Sunday, November 09, 2008

A Week In The Life

Try walking in my shoes

Lunes: X

Vivo en Tijuana—en un país tercermundista, estoy consciente—pero el hecho de estar tan cerca de los Estados Unidos me hace sentir que tengo derecho...no, no: que tengo una OBLIGACION de aspirar a más, carajo!!

A lo que voy:




Pago 400 dólares de renta mensuales por ESTO?? Batallo todos los días como diez minutos en abrir la jodida llave del agua caliente!! ESTO NO ES ACEPTABLE.

...No sé por qué aún no he conseguido plomero.


Martes: PRAY

Mi padre siempre me dijo que algunas amistades salen caras y terminan por arruinarte. Sabes, creces pensando que nunca estarán de acuerdo en nada, y sin embargo...



...Espero que haya tenido la razón. Esta noche rezo fervientemente porque sea el caso.


Miércoles: HOLY SHIT!

WTFBBQ??!!



FUNCIONO!! PRAISE TEH LAWD!! D':


Jueves: ...

Saliendo del trabajo, hice una visita a un Oxxo local antes de llegar a mi casa. Cuando salí, levanté la mirada y noté que un tipo medio rarito que había estado dentro de la tienda con un doce de Tecate's ("hmm...entre semana..." pensé) estaba parado a un lado de mi carro, del lado del chofer...pendejeando nomás. Tenía la bolsa con el cartón en una mano, unas llaves en la otra, y volteaba a ver el carro, luego a la salida de la tienda, luego para todos lados incesantemente.

Me quedé retirada y no hice nada, porque el tipo por lo visto no sabía quién era el dueño. Hice sonar la alarma del carro y el wey brincó, y cuando di un paso (tanteando nomás) hacia él, volteó en chinga a ver el carro, luego a mí..y se rió y fingió como que le presionaba a su llavero para abrir mi carro.

Él: "Aaaaahh..Jaja!! Mira nomás!! Y yo aquí batallando porque pensé que mi llave no servía!"

Gonzo: "Ja..."

Él: "Creyendo que era mi carro, jaja!" *sigue apuntando a mi carro, fingiendo presionar la "alarma" en sus llaves...cuando no trae un controlito siquiera, sólo llaves*

Gonzo: "..."

Él: "..."

Gonzo: "Con permiso."

Él: *se hace a un lado y se va al carro de a lado, a contarle a su amigo la jocosa anécdota*

Gonzo: *adentro del carro, puestos los seguros en las puertas* "...Yeah right, pendejo."


Viernes: Maynard in SD

Ni siquiera tomo vino, pero por conseguir el autógrafo de uno de los más misántropos trascendentes vocalistas en la historia del rock, estoy dispuesta a ir a hacer incontables horas de fila—



...Ok, maybe not. Lo intentaré nuevamente el 3 de Diciembre.


'Manyard' lol.


Sábado: :3



+



=

♥

Hoy me dediqué exclusivamente a hacer quehacer en casa, pagar cobros, ir por mandado...y a jugar con mi rifado perro (Shura).

Son cosas sencillas, triviales, hasta bobas...pero me llenan (¿será que finalmente le hago justicia a los atributos hogareños de mi signo, Cáncer, de los que renegué por tanto tiempo? lol). La verdad que, aunque sea difícil de creer, su presencia me ha dado una enorme tranquilidad y paz mental estos últimos meses...sobre todo al tomar en cuenta el par de vecinos gañanes que me cargo. Creo que hubiera sido más difícil hacer la transición de vivir en familia a vivir sola de no tener un cómplice/guarura así.

Aunque me destruya escobas, recogedores, trapos y sé que odia a mi carro (y lo atacaría en la primera oportunidad que se le presentara)...lo adoro. Pero no se lo digan.


Por cierto, mientras trataba de limpiarle las orejas, sin querer se me atoró el dedo índice en mi cadena con el crucifijo y la reventé. Como nunca acostumbro quitármela...me siento desnuda sin ella =(.


Domingo: ZOMG SEGUIMOS VIVOOS!! D:



Que diga...yeeeahh!! 8)

Ahora, para asegurar nuestro lugar sólo necesitamos ganarle al Necaxa y que pierdan el Morelia, el Cruz Azul, y los Tecos. Ah, y que no ganen las Chivas. De ahí en fuera SOMOS CAMPEONES!! :'3



Más días de estos para todos. Saludos.

...Excepto Lunes y Jueves.

Monday, September 05, 2005

My Favorite Hell.

Llámesele infructuoso. Patético. O hasta masoquista, si lo desea.

Pero, por un momento de estos, mierda, cambio el aire hasta que respiro.

Ha llegado una extraña temporada, época, a mi vida. Lo percibo como un hormigueo persistente e implacable en los huesos; como una descarga eléctrica en el aire despiadado, deliciosamente frío del invierno. Pero es inconfundible. Una señal. Time to change gears, dice.

Y un desfile de imágenes y episodios recientes vienen a la mente, como para confirmar algo que, de hecho, gran parte de mí ya había ratificado.

Mi carrera. Con una certeza imponente, como un camino que de penumbras surge para revelarse al que anda. No más desconfianza, titubeos ni lugar para duda. Check.

El trabajo; mi original propósito de trabajar desde un principio; presupuestos, gastos cubiertos y necesidades futuras no consideradas por las que hay que velar. Check.

Quehaceres. Mi salud; de verdad la negligencia no me sienta bien en la perspectiva, la agenda que tengo en delante; voy contra el tiempo, contra mí misma —y, futa, como me gustan los retos. Mis obligaciones a padres y hermano cubiertas, sin descuidar. Re-familiarización con los lazos, amistades que se han distanciado, asegurar de que sus vidas se mueven en el sentido correcto, y asegurarme que de verdad no hay nada más que pueda hacer para mejorar la experiencia. Un último chequeo a mi cartera de discos, surtida, variada, cargada, y creo que es lo último en mi lista de tareas. Check.


Pero, ah, maldito...¿qué hacer contigo?

Me detengo un largo momento —quizá de incertidumbre, quizá de contemplación— para permitirme revivir una última vez esos dulces recuerdos— reales, ficticios, ya ni yo lo sé— que me hacen creer que existimos en un ayer completamente alterno.

• Ω •

Horas sentados en el mismo lugar, espalda maldiciéndonos, el trasero no más engañado con alternar rutinaria y estratégicamente el peso del cuerpo sobre un glúteo, luego el otro. Hombro con hombro, brazo con brazo, cadera con cadera, rodilla con rodilla. Ni siquiera había algo interesante que ver. 31 de diciembre, mi estimado; fin de año, tan cerca del comienzo de uno nuevo, y aquí estamos los dos, el par de idiotas, desperdiciando valiosas horas de nuestro tiempo sentados en la calle, recargados contra las rejas, adoloridos, entumecidos, congelados....todavía.

Y, más que por mí, lo digo por ti. Pasaron tantas veces —familiares que no has visto en años, grandes amistades que no frecuentabas en bastante tiempo, fiestas, escapadas, pisteadas— muchas ofertas, tantas ofertas, mejores ofertas, tentadoras ofertas...y decidiste, por razones totalmente ajenas a mí, declinar cada una de ellas y permanecer a mi lado el resto de la noche.

(...Pendeja yo sí preguntaba por qué la elección.)

‘No merezco mi suerte,’ pensé, mirando hacia arriba. Suspiré, a pesar de mí. Me maldije, pero había sido el pretexto necesario para que buscaras voltear a ver en mi dirección y decir algo.

Cada vez que te respondía trataba de obligar a mis dientes que dejaran de temblar (porque adoro el frío, pero..ah-que-piiinche frío..), y me aseguraba que mis ojos vieran absolutamente hacia delante, con una absurda y rígida atención...a nada que me pudiera servir de pretexto. Y me lo hiciste saber, eventualmente.

Había, recuerdo, cuando menos dos motivos por los que no pod— ejem, quería verte a los ojos al hablarte. Uno, todo sentido de mi escasa coherencia desvanecía por completo; y dos..

...El desmesurado terror a que pudieras ver tanto más allá de lo que me permitiría dejarte saber.
Todo...El universo entero pareció conspirar, estar en unánime acuerdo de darnos la privacidad de un día, una noche, unas horas, para intuir lo que aún había por tocar dentro de nosotros. Responsabilidades, compromisos y familia nos dieron una, esa noche, toda para nosotros.

Esperaba, paranoica, la emboscada. Un buen pretexto para dejarte ir sin que parecieras desesperado por aceptar, o muy conmovido por lástima para negar. Se acercaron varias veces a hablarnos por separado, pero..algo vieron, que se alejaron casi inmediatamente. Agradecí mi fortuna cada una de esas veces. Surgieron miles de oportunidades para que escaparas..y no tomaste ninguna salida. Maldije severamente en mi interior. Pero agradecí mi fortuna infinitamente, de verdad le agradecí.

Y me hiciste hablar. Y hablar. Y hablar. De todo. De tooodo. No querías que un solo detalle mío se escapara de tu saber. Y me asombra lo tanto que pude comunicarte, todo lo que tenía en verdad que decir, de lo que ni yo estaba enterada me faltara hacer.

Cerca de media noche, cansada, comencé a sentir los párpados pesados. Y peleaba con toda mi voluntad de que no fuera, por miedo a que todo desapareciera al abrir los ojos otra vez. Conseguiste verme hacer el pésimo esfuerzo, pero no diste por terminada la noche ahí.

..Hm.

Sonreíste, y recuerdo sentir como una mano me guió hasta que descansé (...poquititititititititito) mi cabeza contra un hombro. Y— culpando a la fatiga de la caída de mis inhibiciones y límites auto-impuestos— busqué..no, acepté refugiarme, esconderme, permanecer..indefinidamente en ese hermoso pedazo de Edén, con la cara oculta en un brazo confortable, una cálida fragancia, y el sutil apoyo de una barbilla sobre mi cabeza. Quería morir ahí. Descansando. Soñando. Protegida. En paz.

‘...Definitivamente, no merezco mi suerte.’

• Ω •

Te amo. No más de lo que quisiera. Pero de lo que debiera. Y no sé si es malo, o bueno. Y la incertidumbre me lleva a pensar en esto, a razonarlo, a estudiar fría y analíticamente lo que soy, lo que eres, lo que tenemos.

Mi línea de razón se ve interrumpida, y mientras mi consciente retorna a sí, siento una agradable sensación en mi mano derecha. Calor, para empezar, y una presión que circunda uniforme y fascinante, arrulladora, mi pulgar. Se desvanece con dificultad el estupor, y mi cerebro aturdido alcanza a registrar que son tus manos regalando, retornando, sensación a las mías. A mí.

Volteo hacia arriba. Me sonríes. Y, lo primero, y único que preguntas, no es ‘qué piensas’...

“¿Qué sientes?”

Maldito. Mi dulce, valiente, tierno, bello, elocuente y hermoso delirio. Es injusto lo que me haces. No manipulas nada en mí, sólo lo conduces. No creas, en sí: sólo das el primer aliento de vida a algo que ha corrido con tanta suerte hasta hoy como para permanecer adormecido por tanto tiempo, ignorante de sí. Y no hay queja, ni inconformidad alguna de mi parte, y me he reconciliado con este naciente y portentoso dato rápidamente.

“Mm...Nada. Estoy pensando.” Miento, y ambos lo sabemos. Ninguno de los dos intenta, ni necesita argumentar más en su favor.

No me gusta encontrarme con que soy vulnerable. Y menos con un testigo. Así que tapo mi boca con un puño, fingiendo dificultad con mi garganta. Y te pido, sin palabras, que quede entre ambos que lograste, efectivamente, hacerme sonreír. Y, satisfecho, concedes.

• Ω •

Inexplicablemente, humedecidos mis dedos al pasarlos tentativamente sobre una mejilla. Dispenso rápidamente de la incomprensible evidencia. Esto no provino de mí; basta. Una imprevista reacción.

Acerco, con cierto refreno, las yemas de los dedos a la superficie del espejo, y trato de no retirar la mano...ni pensar, ni discernir, si es el vidrio...o mis yemas las que están frías.

Toco esa cara, la que me observa, como si fuese una extraña. Me sorprende, me intriga, me hace sucumbir a dudas triviales de mi persona. Dudo que guarde mucho de lo que recuerdo de fotografías. No creo que esos ojos alguna vez hayan sido los míos; y si lo son, que siempre hayan sido los mismos.

...‘Have I changed?’ I wonder.

‘Have I changed enough, or that much, so that the people in whose midst I’ve grown aren’t able to recognize in me that which they knew?’

...me pregunto.

Y me vuelvo, gradualmente, más consciente de algo. Siento calor en la espalda, como manto, como roza las clavículas, cae por detrás de mis hombros, y cubre toda mi frágil y sensible columna, para terminar por hacerme cálidas cosquillas en gran parte de la cintura.

(Cuando todo falla...)

Y dejo caer la mano, y un poco más apresurada la mirada, tratando de no ver más que de reojo la amarga sonrisa que enseguida esconden algunos considerados cabellos, a menos de que la risa de verdad sea una tal que me invada toda y me vuelva total, irremediablemente cínica.

-

Me retiro de una batalla más librada. Una...victoria agridulce. No creo en las estupideces que un lado más inseguro de mí esboza, y de eso me enorgullezco. Pero hay una prueba, grosera en su descaro, de que hasta mi inquebrantable seguridad es hasta cierto grado inagotable.

Mi cabello sigue igual de largo.

Y no puedo mover un dedo para cambiarlo.

Y esa es mi aplastante realidad, comprendo.

Si en tantos años más que pasen —que invariablemente han de pasar, me he reconciliado a esa verdad— y, finalmente, llegue el momento en que regrese a ti, a tu lado, si en realidad los años me han vuelto una bestia temperamental, cínica, impulsiva, impaciente y agresiva, y me encuentras que he cambiado tanto a tus ojos...

(Cuando todo falla, recurre a tus más confiados trucos.)

...espero que mi cabello sea la señal de que debajo de toda esa aspereza sigo siendo —aunque sea solo ‘potencialmente’ de momento— la misma criatura desapegada, racional, tímida, reservada, tranquila...que recuerdas.



. . . . .

He optado por no repetir —en voz alta— demasiado tus palabras de ninguno de nuestros intercambios. Siento que fácilmente las podría volver en contra tuya. En un reproche. O en un insulto. Y me odiaría si tan horriblemente pudiera llegar a deformar con mi melancolía a la esencia de tu voz, tus secretos, tus consejos, tus murmullos, tus regaños. Y no sería justo a lo que en ese preciso momento tomó lugar, a lo que fue un acuerdo mutuo, etéreo, trascendente, inquebrantable. Y lastimaría cada una de tus memorias que, por el resto de mis vidas, llevaré grabadas en...partes más privadas, honorables, preciadas, de mi.


...Me dueles. Me dueles, corazón.


Alone, as I sit and watch the trees..
won't you tell me, if I scream, will they bend down and listen to me?
And it makes me wonder: if I know the words will you come,
or will you laugh at me,
or will I run?


Little boy says to me,
“Where you goin’ now, son?”
I said, “I don’t know where I’m goin’, boy;
I only know where I’m from.”

And it makes me wonder,
if the stars shine when my eyes close,

or does my brother’s heart cry?
I don’t know.

You see, I’m tired of feeling this pain,
I’m tired of living my own little lie
and, it makes me wonder:
when I see you in my dreams
...does it mean anything?
Are you trying to talk to me?

And now my days are short an my nights are long
I lay down with memories of you keep that keep me going on, going on
And it makes me wonder as I sit and stare,
Will I see your face again?
Tell me, do you care?

Right now I just can’t see ’cause I’m feeling weak
and my soul begins to bleed,
and no one is listening to me,
not even the trees.



Me dueles como si fueras...como si alguna vez hubieras sido mío.

..Tell me, are you feeling alone?

Pero, lo veo. Lo puedo entender. Lo puedo sentir...

..Does my brother’s heart cry?

...Lo fuerte que me has hecho.

...And I wonder..how you feel.

Thursday, August 18, 2005

(paxe)

( )

A warning sign,

you came back to haunt me, and I realized...

Lay beside me, under wicked sky,

through black of day, dark of night, we share this pair of lives.

"Lay beside me, tell me what they've done."

"...Speak the words I want to hear, to make my demons run."

The door is locked now, but it's open if you're true.

"Come make me pure,

bleed me a cure."


Truly thought I could heal you,

make it right for you, Sleeping Beauty.

Drunk on ego, truly thought I could make it right

if I kissed you one more time to help you face the nightmare.


"If you can understand the me, than I can understand the you."

Caught under the wheels that roll
I take the leech, I'm bleeding me
Can't stop to save my soul,
I take the leash that's leading me

I'm bleeding me I can't take it
Caught under the wheel's roll
The bleeding of me


"I would die for you
I would die for you
I've been dying just to feel you by my side

...to know that you're mine

I would cry for you
I would cry for you
I will wash away your pain with all my tears
I'm drowning on fear

I will pray for you
I will pray for you,
I will sell my soul for something pure and true,
someone like you

See your face every place that I walk in
Hear your voice every time that I'm talkin'
You will believe in me, and I will never be ignored

I will burn for you
Feel pain for you
I will twist the knife and bleed my aching heart,
and tear it apart

I will lie for you
Beg and steal for you
I will crawl on hands and knees until you see...
you're just like me

Violate all the love that I'm missing
Throw away all the pain that I'm living
You will believe in me, and I can never be ignored

I would die for you
I would kill for you
I will steal for you
I'd do time for you
I will wait for you
I'd make room for you
I'd sink ships for you,
Take the cross for you
Make me a part of you
Because I believe in you..

...I believe in you..
..I would die for you.
"

"...The truth is...I miss you.

Yeah, the truth is...I miss you so...

And I’m tired..I should not have let you go."


The door cracks open, but there's no sun shining through.

Black heart scarring darker still, but there's no sun shining through.


"So I crawl back into your arms.

Yes, I crawl back into your arms,

and I crawl back into your arms.

Yes, I crawl back into your open arms."


...And it comes to be that the soothing light at the end of your tunnel,

was just a freight train coming your way.


(On my death bed, I will pray

to the gods and the angels

like a pagan, to anyone who will take me to heaven.)


Delusional I believed I could cure it all for you, dear;

coax or trick or drive or drag the demons from you.


"The sky was bruised,

the world was black...

and there you led me on."


Caught under the wheels that roll
I take the leech, I'm bleeding me
Can't stop to save my soul...

I'm digging my way..

I'm digging my way to something..

I'm digging my way to somethin' better.


I'm bleeding me, I can't take it, the bleeding of me.

I'll save my soul.

I am the beast

that feeds the beast.

I am the blood, I am release.

Thursday, July 28, 2005

Neofita.

"El cortejo de almas es algo más peligroso que bello."

"..O bello quizá porque es peligroso."



¿Hay alguien ahí?
¿Alguien me puede decir
si alguien me ha echado en falta en todo este tiempo?


Siento el calor de toda tu piel en mi cuerpo otra vez
Estrella fugaz que enciende mi sed misteriosa mujer
Por tu amor sensual cuánto me das?
Haz que mi sueño sea una verdad
Dame tu alma hoy, ese ritual
Llévame al mundo donde pueda soñar

Uh, debo saber si es verdad, en algún lado estás
Voy a buscar una señal, una canción
Uh, debo saber si es verdad, en algún lado estás
Solo el amor que tú me das me ayudará

Al amanecer tu imagen se va, misteriosa mujer
Dejaste en mi, lujuria total, hermosa, sensual
Corazón sin Dios dame un lugar
En ese mundo tibio casi real
Deberé buscar una señal
En aquel camino por el que vas

Uh, debo saber si es verdad, en algún lado estás
Voy a buscar una señal, una canción
Uh, debo saber si es verdad, en algún lado estás
Solo el amor que tú me das me ayudará

Tu presencia marco en mi vida el amor, lo sé
Es difícil pensar, el vivir ya sin vos
Corazón sin Dios dame un lugar
En ese mundo tibio casi real

Uh, debo saber si es verdad, en algún lado estás
Voy a buscar una señal, una canción
Uh, debo saber si es verdad, en algún lado estás
Solo el amor que tú me das me ayudará


Un hombre en el espacio
pone su nombre a galaxias...
con ellas habla.

"Prefiero, por mucho, ser el idiota entre sabios...."


¿...Hay alguien ahí...Alguien me puede decir....?


Viejos trucos..


...In a new light.

Monday, July 11, 2005

"It's illogical."

It’s rough...It’s rough.

"To fall in love is quick...

But to forget a love requires what seems like a lifetime.

It’s illogical."
Time out of place, out of time. El día que finalmente mi alma decidió colapsar nada lo pudo detener. Entre más peleaba, más difícil y fútil se convertía el intento y todo el esfuerzo de conservar algo en pie.

Hoy...

Creo que ayer, por primera vez en mucho tiempo, sentí una ligereza en el pecho que me era ajena desde aquél día. Era raro.


Es, comprendí, algo que no me interesa volver a tener nunca en mi vida.


Un momento—de segundos de duración, a veces—define una vida; una existencia. Un gesto, uno sólo, es bastante para traer abajo un universo entero. Triste pérdida, gran pérdida, porque toma una vida, un mundo de recuerdos para construirlo, en primera.


La intuición natural del ser humano es un arma prodigiosa. En algunas ocasiones, lamentablemente, suele adelantarse a su dueño y una ominosa verdad cae igual de confortante y delicadamente sobre nosotros como una hermosa lluvia de navajas. Todo siempre desde arriba, nuestro punto ciego.


Un abrazo...


Un abrazo fue la señal. Fue el primero de los sellos, el primer suspiro, murmuro de un instrumento de viento, que declaró que el fin estaba aquí. Bastó. Y creo que a nadie le gusta enterarse de que es el principio del fin.

~

Me enseñó a no tenerle miedo a nada. A respetar—más no dejarme manipular ni intimidar por—la muerte.

A mortal god haunts my dreams.

...El horrible final viene para todos. El de aquellos, los mejores entre nosotros, viene mucho antes de tiempo.


El suyo no fue la excepción.


El día de su funeral recordé todas sus....

..las lecciones palabra a palabra, y creo que me esmeré con (quizá inhumano) natural desapego para seguirlas al pie de la letra. Admirados, muchos, quizá todos ellos. Les veía y escuchaba como detrás de un aparador de cristal que distorsiona y separa dioses de mortales, realidades de fantasías. Al acercarse para darme esas extrañas palmaditas (..a alguien le sirven, alguna vez?) en el hombro, enmudecidas, creo que los asusté exitosamente a todos. Alguien, tiempo después, tímidamente reconoció que esa mañana de mayo había parecido una auténtica...estatua frente al sepulcro. Que de saber el extento de lo que yo había sentido por él, esperaban el llanto callado, quizá hasta una (inconcebible a sus mentes) exhibición de desenfreno al expresar mi lamento. Lo hubieran permitido. Les pareció insólito que nada de lo anterior sucediera. Lo hubieran aceptado de mí, entendido, entonces. No lo hice. Me preguntó por qué. Porque no me dolió, contesté, y hoy lo reconozco.


Creo que en ese momento le pareció que conversaba con un demonio. Con un monstruo, cuando menos.

Me vio por lo que soy. Y yo no le volví a ver.


Bok, bok.

Ochenta y un días después, escasos minutos después de las tres de la mañana, mientras leía en la sala, se escuchó en toda la casa un aullido que dudo hubiera sonado—ni remotamente—humano. Provenía de mí, es todo lo que sé, y acabó casi destrozándome la garganta.

No sé qué estaba leyendo. Sólo recuerdo que minutos antes del incidente los renglones se nublaban, se perdían; momentos antes de ese grito el aire no ajustaba, y los bordes de los ojos me ardían.

Y, entonces, lloré. Lloré lo que llora una criatura al perder un hermano; lloré lo que llora una niña al perder un amigo; lloré lo que llora una mujer al perder un amor.


Creo que es lo más cercano que alguien puede llegar al borde de la cordura sin caer en el abismo. Es apenas rozar con las yemas de los dedos y no ser permitido tomar la mano de la locura, por más fuerte que haya sido el impulso y desinterés con el que se arroja alguien. Es ser privado una última vez del vuelo, en el momento en que estás más convencido, como nunca antes, de que las alas están ahí.

Quieres salvar el alma y perder la razón, porque es la única manera en que el corazón concibe que se puede tomar el siguiente trago de aire para seguir llorando, doliendo, gritando, viviendo, dándole voz y ser a ese dolor incomprensible que pasa al foro a aseverar su existencia.


Algo se rompió dentro de mí esa noche. No sabía qué; no tenía nombre.

Hoy, no vale la pena tratar de dárselo.


...Hoy sólo creo que, igual, se le debe su merecido respeto a los difuntos.


~

Creo que ese día le perdí el miedo por completo a la muerte.



Sé que ese día aprendí considerablemente sobre el dolor.


- -



...Hoy recordé todo esto cuando Chris Cornell solidificó el concepto con una vieja canción.


I woke the same as any other day
Except a voice was in my head
It said, “Seize the day, pull the trigger
Drop the blade, and watch the rolling heads”

The day I tried to live
I stole a thousand beggar’s change
And gave it to the rich

The day I tried to win
I dangled from the power lines
And let the martyrs stretch
Singing:

“One more time around might do it,
One more time around might make it,
One more time around might do it,
One more time around...”

The day I tried to live.

Words you say never seem
To live up to the ones inside your head
The lives we make never seem
To ever get us anywhere but dead

The day I tried to live
I wallowed in the blood and mud with
All the other pigs

I woke the same as any other day you know
I should have stayed in bed

The day I tried to win
I wallowed in the blood and mud with
All the other pigs

And I learned that I was a liar.
Just like you.



- -


Subí el volumen hasta el límite, para ver si bastaba con quedar sorda para grabar con nueva y cruel permanencia y claridad ese momento en mi mente.

This is it. My pseudominded change. On the day I tried to live.